EL CALEIDOSCOPIO
En aquellos felices inicios de década lisérgica en la que nos chutábamos EPO en forma de
préstamos para subir el anglirú a unos años de superar nuestro umbral anaeróbico y empezar a
supurar ácido láctico por las orejas previos al infarto que había de colapsarnos como
sociedad ,los barrenderos calzaban nikes , las reponedoras de los supermercados viajaban
todos los años por centroeuropa , los albañiles iban a trabajar en coches alemanes , los
comerciales se hipotecaban por casas que costaban siete veces su sueldo, las peluqueras se
operaban los pechos y a los taxistas no les parecía descabellado pagar diez euros por una
copa.
(texto original de David Ripoll Acerete)
Fuimos ricos..... o al menos lo creiamos. Se acabo el botellon.
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